1- Muchas veces se dice que en la elección de proyectos de investigación donde los valores no epistémicos juegan un papel poco controvertido. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué opinas sobre la negativa de Jorge Riechmann a secundar la investigación espacial?
Cuando hablamos de valores no epistémicos en elección de proyectos de investigación científica, nos referimos a aquellos criterios que son ajenos a la naturaleza y tienen un carácter de creación humana. Es decir que son nuestros valores, los valores inventados por la humanidad que marcan el camino del buen y mal hacer. Caminos que a lo largo de la historia han cambiado continuamente y seguirán haciéndolo. Somos muchos y con ello hay multitud de comunidades de ideas y pensamientos, pero siempre hay unas pocas que destacan, hay una serie de ideologías que son (polémicamente hablando) lo normal. Además de que se da el caso que durante el último siglo, desde la WWII, estas ideas sociales comunitarias cambian con rapidez. Esto se puede ver en que una forma de referirnos a los decenios del s.XX son mediante nombres que definen un pensamiento, como la época hippie de los 60, mientras que en los 80 la sociedad volvió a creer en el progreso y hubo un gran auge en que todos fueran a la universidad. O Cómo llamamos a las a las actuales generaciones babyboomers, millenials, generación Z… Y cada una de estas generaciones provoca cambios en todos los ámbitos, lo que incluye la ciencia. No me atrevo decir que estos ideales sociales controlan la ciencia, no creo que se cumpla estrictamente la dualidad amo-esclavo de Hegel entre la sociedad y la ciencia. Más bien creo que son un círculo que se alimentan el uno al otro. La sociedad cambia la forma de trabajar la ciencia, pero a la vez la ciencia también cambia los pensamientos de la sociedad. Voy a intentar poner dos ejemplos de dos épocas diferentes. Debido a una forma de hacer ciencia (CyT muy bélica, CyT de sobreexplotación) alimentó con el tiempo un cambio del pensamiento social (cultura hippie, cultura ecológica) que a su vez alimentó un cambio de hacer ciencia (CyT de cooperación internacional, CyT ecología y equitativa naturaleza-humanidad), que nuevamente alimento un cambio social (cultura donde el saber y el conocer es progreso, cultura sostenible).
Los investigadores son personas y como tales no pueden separar lo personal de lo laboral, es más, yo espero que no lo hagan, que sus proyectos tenga valores tanto epistemológicos como no epistemológicos. No necesitamos conocimientos científicos para sobrevivir, sí para vivir más y mejor, la ciencia no es un videojuego, no es necesario pasar por diferentes zonas, recabar diversos objetos, resolver distintivo puzzles que son condiciones obligatorias para que se abra la puerta y pasar al siguiente nivel. La ciencia es algo nuestro y para nosotros, todos nosotros. Algo con lo que la humanidad saque provecho y una buena forma de hacerlo es con valores, haciendo ciencia con valores no epistemológicos conseguimos una evolución conjunta de la propia ciencia y de la sociedad, ayudándose. Aquí podemos entrar a comentar la calidad de los valores, pues obviamente estos valores deben ser buenos, pero eso no creo que sea un gran problema (que no quita que no haya que mejorarlo), solamente hay que mirar la historia y ver cómo a pesar de que ha habido épocas donde el poder estaba en contra, la sociedad siempre ha avanzado hacia la igualdad y equitatividad. Puede que no tan rápido como nos gustaría (machismo, racismo) y en ocasiones surgen movimientos en contra (eugenesia, nazismo, antirefugiados) pero parece que la suma es mayor que la resta (y esperemos que así siga).
Y esto enlaza con la otra pregunta del ejercicio, aunque no es común, no es difícil escuchar la frase “Se gastan millones en llevar satélites a otros planetas mientras dejamos que nuestro planeta muera/pase hambre/etc”. Y como he dicho en el párrafo y algún ejercicio anterior, la ciencia debe aportar algo a la humanidad, pero ¿Qué aporta la investigación espacial? ¿Para qué sirve saber si hay agua en Marte o microorganismos en Europa (satélite)? ¿En qué nos ayuda tener una lista de exoplanetas? ¿Qué nos da saber que el choque de dos agujeros negros provoca ondas gravitacionales? Que la luz se ve afectada por la gravedad ¿Y qué me quieres decir con ello?. Pues sí, parece que podemos dejar de lado todo aquello que hay más allá de la magnetosfera terrestre, volvamos a tener una zona celeste inmutable y una zona terrestre corruptible, y luchar contra esta corrupción.
Bueno, pues tampoco es tan fácil, con los estudios espaciales es fácil caer en la frase “Mientras el sabio señala, la gente mira el dedo”, mientras los científicos espaciales señalan Marte, la gente sólo ve un cacharro aterrizando, sin fijarse en la tecnología que lleva y la cooperación internacional con la que se ha llevado a cabo. Puede ser que los aportes hechos por este tipo de proyectos científicos y tecnológicos sean los más difíciles de ver, pues son los que llegan de forma más troceada, sutil e intangible. ¿Qué respuestas obtendríamos si preguntáramos a las generaciones previas que en 1986 existiría la estación espacial MIR donde pocos años más tarde acabarían conviviendo cosmonautas y astronautas?. En aquellos tiempo, con el fin del mundo a tan sólo un botón, a la gente le resultaría un hecho inverosímil incluso para un libro de ciencia-ficción. Pero 1991 la guerra fría se dio por terminada y sólo cuatro años después el primer astronauta norteamericano entró en la estación espacial (muchos europeos lo habían hecho anteriormente). Con esto intento mostrar el mayor aporte que hizo y sigue haciendo la investigación espacial a la sociedad, y no es más que la unión, la unión entre países que incluso a día de hoy tienen rencillas políticas. Por poner otro ejemplo, China, país conocido por mantener para ellos sus conocimientos y tecnología puntera, sabe que en el tema espacio debe colaborar, y aunque parece que ni EEUU ni China quieran cooperar, que sí lo hagan con otras zonas como Europa es quitar algunos cerrojos a la puerta.
Esta cooperación internacional aporta mucho, países sin capacidad espacial solitaria sí que pueden aportar partes de la misión, un diseño y/o construcción de un instrumento, posterior análisis de datos, etc. Lo que acaba trayendo no sólo dinero invertido, sino trabajo para sus habitantes y reconocimiento del país, de su capacidad y de sus resultados. Esperemos que el auge de las derechas a nivel mundial no rompa esta tendencia de cooperación, unión e igualdad.
3- ¿Cuál crees que es la crítica más importante que se hace a la ciencia desde el feminismo?
El feminismo tanto en ciencia como fuera de ella es un pensamiento que no ha parado de crecer tras el Renacimiento, buscando el reconocimiento igualitario de las mujeres frente a los hombres, los cuales se han aprovechado y siguen haciéndolo al designarse superiores a las mujeres. Partiendo de la lucha para que las mujeres pudieran estudiar en las universidades, pasando por las libertades básicas del día a día, el sufragio universal, la liberación sexual y el más actual empoderamiento y denuncias a niveles concretos.
En concreto en el ámbito científico hay muchas críticas, las más oídas son el hecho de que hay más hombres investigadores que mujeres, una diferenciación de ciencias femeninas y ciencias masculinas, obtención de datos sesgados donde predominan los sujetos masculinos, para finalizar con el hecho de que las estimaciones científicas acierten más cuando se extrapola a hombres que mujeres.
Pudiéndose dar gran cantidad de ejemplos, uno de los que últimamente he visto en más ocasiones es el hecho de que los síntomas de un ataque al corazón son distintos según el género. Pero sin duda, sólo los síntomas que se da en los hombres es el que se conoce, reconoce y divulga. Esto me lleva a hilar con una rama del feminismo social que dice que el hombre y la mujer es una construcción social, que es un adjetivo que se da al nacer y que nunca debería darse ni utilizarse. Entiendo su objetivo, pero creo que es incorrecto y muy difícil de aclarar. Me refiero a que la palabra mujer y la palabra hombre sufren de un tipo de polisemia, pues no significa lo mismo mujer cuando se habla dentro del ámbito social que cuando se habla dentro del ámbito biológico. Así los hombres y mujeres tenemos diferencias biológicas, pero estas diferencias son irrelevantes frente a nuestros deberes y derechos, los cuales son iguales. Decido matizar este tema porque creo que mucha gente no lo diferencia, cuando una persona del mundo sanitario habla de que somos diferentes o somos iguales, solamente fijándonos en el contexto podemos saber a qué definición se refiere. Esto lleva a que personas sólo se fijen en las palabras usadas y se den ocasiones donde aplauden frases de igualdad y abucheen frases de diferencia cuando se trata del ámbito biológico. Opinando así que un médico no debería tener en cuenta el género de la persona a la hora de diagnosticar, pero hay muchas enfermedades que afectan más a un género que a otro y el tener esto en cuenta ayuda a no desperdiciar ni recursos ni tiempo para descubrir las causas de la enfermedad.
Ahora centrándonos más en el ejercicio, la principal crítica a la ciencia por parte del feminismo es que la propia ciencia está muy manchada de machismo, donde en muchas ocasiones la inferioridad de las mujeres es una premisa inicial del estudio. En el texto de Filosofía de la ciencia y feminismo: Intersección y convergencia de Eulalia Pérez Sedeño pone como ejemplo la teoría del gen egoísta, «…que maximiza su éxito reproductivo y la información genética que transmite de una generación a la siguiente. Como la hembra invierte mucho tiempo y esfuerzo en el desarrollo del embrión, sus genes tendrán mayor éxito reproductivo si la hembra invierte tiempo y esfuerzo en su prole. De ese modo, la sociobiología proporciona una justificación a la situación social de la mujer. ». Qué la mujer dedique muchos más recursos que el hombre al embrión es algo que sólo en la más puntera actualidad tecnológica comienza a dejar de ser inevitable, pero relacionar que dedican mucho tiempo al hijo antes de nacer con dedicárselo después es una mala práctica científica, una hipótesis obtenida sin fundamentos. Es poner desde los inicios el lugar de la mujer a los cuidados y a estar en casa, lo que suele considerarse un papel inferior. Aunque lo mismo podría decirse respecto al hombre (podría decir algo así como “Como la hembra desarrolla el embrión, los genes del hombre tendrán mayor éxito reproductivo si invierte tiempo y esfuerzo en su prole”) pero no se hace ya que va en contra de la cultura de la posición del hombre. Como he dicho me parece una mala práctica científica, la ciencia nos ha sorprendido muchas veces, y podría ser cierto el caso de que las mujeres dediquen más recursos a la prole por el hecho de dedicárselos también al embrión. Pero esto hay que demostrarlo, no suponerlo.
Este es un ejemplo, pero muestra la necesidad que hay al menos de tres cosas. (Hablo cara a las personas que ya están de acuerdo de que las cosas no están bien)
-La primera es la educación tanto de hombres y mujeres. No ya a nivel de que somos iguales, sino en hacer ver que aún pasamos por alto inconscientemente sobre muchas desigualdades.
-Una reevaluación de los enunciados base del conocimiento, para redemostrar y reescribir aquellos que no partan de la igualdad para demostrar la igualdad o la diferencia.
-Cambiar la forma de hacer ciencia evitando que entren más sesgos.
En definitiva, hay valores no epistemológicos con los que hay que tener cuidado, y tener unos criterios sólidos sobre cómo realizar esta clase de estudios. Pues si luego pides objetividad en la ciencia no puedes caer primero en estos agujeros. Ni a nivel género, ni color de piel, orientación sexual y demás barreras sociales con las que nos separamos despectivamente.







